¡ALERTA MUNDIAL! DESCUBREN RATONES “FALSOS” EN LABORATORIOS
Un análisis genético realizado en más de 300 cepas de ratones de laboratorio detectó discrepancias significativas entre la descripción oficial de estos modelos animales y su composición genética real, lo que podría comprometer la reproducibilidad y validez de numerosas investigaciones biomédicas a nivel mundial. El estudio, publicado en la revista científica Science, evaluó 611 muestras pertenecientes a 341 cepas mantenidas por los Centros de Investigación y Recursos de Ratón Mutante (MMRRC), una red creada en 1999 por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para preservar y distribuir modelos genéticos utilizados en investigación. Los resultados revelaron que el 47 % de las cepas presentaban inconsistencias respecto a la forma en que habían sido descritas originalmente. Según los investigadores, estos errores podrían afectar la interpretación de experimentos relacionados con enfermedades, tratamientos y respuestas inmunológicas. “Si no entendemos completamente la genética de los ratones que utilizamos, corremos el riesgo de malinterpretar cómo funcionan realmente las enfermedades”, señaló Daniel Rawle, inmunólogo del instituto QIMR Berghofer, en Australia. Rawle ya había identificado un problema similar en una investigación de 2022 sobre ratones modificados para carecer de la proteína inmune granzima A. El error genético llevó inicialmente a conclusiones equivocadas sobre la protección frente a una forma paralizante de artritis asociada al virus chikungunya. El proyecto fue liderado por Fernando Pardo-Manuel de Villena, quien explicó que estas inconsistencias suelen originarse durante los procesos de cruce genético utilizados para trasladar modificaciones específicas entre cepas de ratones. Dicho procedimiento puede extenderse entre 10 y 20 generaciones y requiere controles rigurosos para evitar errores. Entre los hallazgos más relevantes, el estudio identificó que el 7 % de las cepas pertenecía a una línea genética completamente distinta, mientras que el 26 % correspondía a subcepas diferentes. Además, cerca del 10 % contenía modificaciones genéticas no registradas oficialmente, como genes reporteros fluorescentes. Ante esta situación, las instalaciones de MMRRC han comenzado a implementar procesos de genotipado sistemático para verificar la identidad genética de todas sus cepas, priorizando las más utilizadas en investigación. Aunque algunos especialistas consideran que los errores podrían no afectar necesariamente la replicación de ciertos experimentos, otros advierten que sí podrían conducir a conclusiones científicas incorrectas y a un uso ineficiente de recursos. “Este artículo refuerza nuevamente la necesidad de una caracterización genética rigurosa y un control de calidad de las cepas de ratones si queremos resultados reproducibles y traducibles”, concluyó Rawle. Fuente: Science (2026).
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