¡ALERTA MUNDIAL! Vacuna contra tuberculosis da esperanza a pacientes con diabete
Un ensayo clínico de fase II reveló que la vacuna Bacillus Calmette–Guérin (BCG), desarrollada hace más de un siglo contra la tuberculosis, podría ayudar a mejorar el control de la glucosa y reducir el uso de insulina en personas con ciertos tipos de diabetes autoinmune. Los resultados fueron presentados el 7 de junio durante la reunión de la Asociación Estadounidense de Diabetes, realizada en Nueva Orleans, Estados Unidos. La investigación, liderada por la médica e investigadora Denise Faustman, del Hospital General de Massachusetts en Boston, evaluó el efecto de la vacuna BCG en pacientes con diabetes tipo 1 de inicio juvenil y diabetes autoinmune latente en adultos (LADA). Los resultados sugieren que la vacuna podría tener efectos adicionales a su función original contra la tuberculosis, al influir en la respuesta del sistema inmunológico. La vacuna BCG fue desarrollada en la década de 1920 a partir de una forma debilitada de la bacteria que causa tuberculosis en bovinos. Desde entonces, diversos estudios han explorado sus llamados efectos inmunológicos amplios. Actualmente, además de su uso contra la tuberculosis, cuenta con aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para el tratamiento del cáncer de vejiga y continúa siendo investigada en otras enfermedades. “Los beneficios más amplios de la BCG ya no parecen ser una casualidad”, afirmó Faustman, quien sostiene que la vacuna podría representar una nueva vía para estudiar el manejo de enfermedades autoinmunes. En el estudio participaron 95 personas con LADA. De ellas, 68 recibieron seis dosis de BCG durante cinco años, mientras que el resto recibió placebo. Aunque la vacuna no redujo de manera significativa los niveles de glucosa, los pacientes vacunados disminuyeron su uso de insulina cerca de un 3 % en promedio, mientras que el grupo placebo registró un aumento aproximado del 22 %. “Este estudio demuestra que, al activar el sistema inmunológico con la vacuna, se puede regular la respuesta autoinmune”, señaló Åke Lernmark, investigador de diabetes de la Universidad de Lund, Suecia. Asimismo, el equipo evaluó a 58 adultos diagnosticados con diabetes tipo 1 de inicio juvenil. Los participantes que recibieron la vacuna BCG pasaron más tiempo dentro del rango saludable de glucosa y presentaron una reducción moderada en el consumo de insulina al quinto año del ensayo. Los investigadores plantean que, en personas con diabetes tipo 1 avanzada, donde existe poca función de las células beta del páncreas, el efecto de la vacuna podría producirse mediante otros mecanismos, como la activación de células inmunitarias capaces de modificar el metabolismo de la glucosa. Sin embargo, para que la vacuna BCG pueda ser aprobada como tratamiento para la diabetes, será necesario realizar ensayos clínicos de fase III con un mayor número de participantes. Uno de los principales desafíos será obtener financiamiento, debido a que la vacuna es económica y no representa un fuerte incentivo comercial para la industria farmacéutica. Fuente: Nature (2025).
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